Amor y Alegría en el 40º aniversario de la reorganización de la Hermandad de la Borriquita

La Hermandad salesiana de la Borriquita ha celebrado una Eucaristía de acción de gracias por el cuadragésimo aniversario de su reorganización

No con golpes, sino con amor. Y llegó Nuestro Padre Jesús del Amor montado en una borrica y entró triunfalmente en Algeciras. Estad siempre alegres. Y tan alegres, que llamaron Alegría a la devoción mariana de la Hermandad. Y siguiendo las enseñanzas de Don Bosco, con la vista puesta en una fotografía hecha hace 40 años, hoy se ha podido agradecer la labor de los que hicieron posible esa reorganización. A los que viven y a los que ya se marcharon, pero viven en el legado dejado en la Hermandad de la Borriquita. Una fotografía con once personas que simboliza a los centenares que trabajaron cargados de Amor y de Alegría en la construcción de esta hermandad.

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Componentes reorganización Hermandad Borriquita

Ser cristiano merece la pena y ser cofrade merece la pena. Las palabras del salesiano José Antonio Perdigones, viendo lo que se ha vivido en la Parroquia de María Auxiliadora en el día de hoy, se podrían completar diciendo que el trabajo de los últimos cuarenta años en la Hermandad de la Borriquita, también ha merecido la pena.

Alrededor de sus Sagrados Titulares nació una familia que sigue viva hoy. Una familia en la que conviven los más mayores como Pablo Quijano o José Manzanares con los más jóvenes que, cargados del ímpetu y la fuerza de la savia nueva, corretean por la iglesia, como hace la pequeña Martina tocando la campana de la burra que carga a Jesús del Amor. Que suene la campana, que anuncia la presencia del Señor y que asegura el futuro de una hermandad llena de jóvenes.

La puerta grande del templo no se abrió el pasado Domingo de Ramos, pero hoy la Virgen de la Alegría y Nuestro Padre Jesús del Amor estaban a unos centímetros de ese portón que abre la Semana Santa de Algeciras. La Virgen, con su candelería en un altar efímero. El Señor, a la altura de la mirada de la gente. Cerca. Muy cerca. Y un lejano 12 de abril de hace 40 años, también se abrió una puerta que anunciaba la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén. Y hoy se celebraba precisamente eso: el cuadragésimo aniversario de la reorganización de la Hermandad de la Borriquita de Algeciras.

La junta de gobierno actual, encabezada por Mayte Jurado como hermana mayor, ha cedido todo el protagonismo a los artífices de la reorganización. Los jóvenes de la época, los protagonistas de una lejana junta auxiliar, precursora del actual grupo joven, han recibido la insignia de oro de la Hermandad. Sebastián Manzanares, que no ha podido asistir, Manuel López Arcas y Ascensión Manzanares han recibido ese reconocimiento que agradece la labor de unos jóvenes que impulsaron la reorganización.

Y los más mayores, los que viven de esa fotografía que es el símbolo de la reorganización, han recibido precisamente esa imagen enmarcada. A Pablo Quijano, José Manzanares, Ramón Rodríguez y Manuel García Campillo, se les ha entregado una fotografía histórica, que recibieron emocionados. Pablo Quijano, el que fuera primer hermano mayor tras la reorganización, la alzaba al cielo visiblemente emocionado y desde el ambón ha dirigido unas palabras a los asistentes.

Muy emocionado, con la voz quebrada, Pablo Quijano ha protagonizado el testimonio de los artífices de una reorganización que cumple cuarenta años. Y apenas unos instantes después de comenzar a hablar, en cuanto ha podido recuperar el aliento por la emoción del día, ha hecho gala de su verbo y de su brillante elocuencia. Un breve discurso cargado de contenido, perfectamente estructurado y lleno de agradecimientos a los que han hecho posible que la Hermandad de la Borriquita sea hoy lo que es.

Que Pablo Quijano es un pozo de vivencias no es algo que se haya descubierto hoy. Persona cuidadosa y metódica, como con mimo cuida de su mujer, de la que rompe a llorar cuando la nombra, ha desgranado con detalle varias de sus vivencias. Como la vivida con el Padre Cruceyra, al que le entregó la medalla de la hermandad dos años después de esa primera salida procesional tras la reorganización y que el sacerdote le devolvió a Quijano unos meses antes de morir. Hoy el padre Perdigones ha celebrado la Eucaristía con esa medalla al cuello, que le ha sido retirada para colocarla junto a la reliquia de Don Bosco tras ser donada a la corporación por el que fuera primer hermano mayor tras la reorganización.

Una celebración preparada con mimo, cuidando los detalles, con esas pequeñas cosas que hacen de esta hermandad una gran familia. La vara de hermano mayor que se usó tras la reorganización ha acompañado a la actual. Los primeros estatutos, junto a los actuales. Las medallas de uno y otro momento. La bandera de la época, con el estandarte actual. Todo a los pies del altar, junto a las reliquias de Don Bosco y a una representación de la Sagrada Familia.

Una Sagrada Familia que es ejemplo para los hermanos de la corporación. Familias que nacen en el seno de la hermandad, como la de Regina y Javi, que a los pies del Señor y de la Virgen han anunciado su compromiso matrimonial. Una vez más, lo que parecía que iba a ser una fotografía, anunciaba una historia de Amor y de Alegría.

Galería fotográfica de la Eucaristía por el 40º aniversario de la reorganización de la Hermandad de la Borriquita | Miguel Lorenzo Fotografía

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